Un producto de pantalla innovador ha entrado recientemente en producción masiva en la industria tecnológica: la pantalla a color de 4.3 pulgadas. Utilizando tecnología IPS de última generación, la pantalla alcanza una resolución de 480×272 píxeles con una saturación de color mejorada al 72% NTSC, manteniendo una visibilidad clara incluso bajo una fuerte iluminación exterior. Su consumo de energía se reduce en un 30% en comparación con las generaciones anteriores, y con un grosor de solo 2.5 mm, ofrece una solución visual mejorada para terminales compactos como relojes inteligentes, dispositivos médicos portátiles y controladores industriales.
Expertos de la industria señalan que esta pantalla logra un equilibrio entre la precisión del color y la eficiencia energética dentro de un tamaño compacto, impulsando el desarrollo de dispositivos portátiles y terminales IoT hacia un rendimiento más ligero y superior. Varios fabricantes líderes ya han comenzado la integración del producto, y se espera que los primeros productos electrónicos de consumo que presenten esta pantalla salgan al mercado en el tercer trimestre de este año.